| Ya está en la calle el nuevo Le Monde . Desde el pasado 7 de noviembre Le Monde se presenta en los quioscos con un nuevo diseño y, sobre todo, con una nueva estructura de contenidos. El proyecto gráfico es obra de Ally Palmer y Terry Watson, directores del estudio escocés Palmer Watson, que ya antes rediseño diarios como The Scotsman, Valor o, en España, Cinco Días. Destaca la nueva retícula de cinco columnas, combinada con las seis en las que tradicionalmente se articulaba el diario francés. Y destaca también el profundo cambio tipográfico: se abandona la tipografía Le Monde, creada expresamente para el diario por Jean François Porchez en 1994, y se sustituye por una Fenway como texto base. La Fenway es obra de Matthew Carter y fue creada en 1998 para la revista Sports Illustrated. También de Carter es la versión de la Rocky que se emplea en Le Monde a partir de ahora como fuente para titulares, en combinación con la Benton. La fuente Rocky se creó en el año 2002 para el diario tabloide estadounidense The Rocky Mountain. En general, Le Monde reduce ligeramente su formato, pero aumentan el tamaño de su texto base más de un 10%, el espacio blanco entre columnas para hacerlo más ligero, y el número de páginas impresas a todo color. Cada información incorpora un recuadro con datos que la sitúen en un contexto. Además, la infografía cobra más protagonismo, especialmente en el segundo bloque temático. Según Palmer, en una entrevista que publica Le Monde,"lo primero que los lectores van a observar es la importancia que se le da a la foto y la disminución del número de titulares. Esto no quiere decir menos contenido, sino más decisiones: usted señala al lector cuáles son las informaciones importantes, lo que debe saber. La utilización de una foto dominante y de calidad aporta valor y sentido a los lectores, es, evidentemente, una gran cambio". Efectivamente, la fotografía gana protagonismo en este nuevo Le Monde, hasta el punto de desplazar la viñeta de Plantu de su lugar destacado cada día en la portada del vespertino francés. Por lo que respecta a los contenidos, y aquí radica el gran cambio, Le Monde pasa a organizarse a parftir de ahora en tres bloques temáticos. El primero, L´Actualité, está dedicado a las noticias. Agrupa a las secciones informativas tradicionales, aunque ordenadas de forma diferente: Internacional, Medio Ambiente-Ciencias, Europa, Política-Sociedad, Economía-Empresas y Finanzas, Medios de Comunicación y Deportes. La principal novedad se encuentra al principio, con una página 2 dedicada a opinión que incluye el editorial y una página 3 reservada para un tema relevante, exclusivo u original. El segundo bloque, denominadoe Décryptages (Desciframientos), está dedicado al análisis y desarrollo en profundidad de grandes temas. "Es nuestra mejor respuesta ante Internet o la prensa gratuita". asegura Eric Fottorino, director delegado de la redacción y verdadero inventor de este nuevo diario. El tercero, Rendez-vous (Cita), reúne las informaciones sobre cultura, espectáculos, moda y tendencias, consumo, moda, el tiempo, cartelera y servicios. Otra novedad es la inclusión, en la contraportada, de un sumario con las principales noticias. El director de Le Monde, Jean Marie Colombani, explicó la semana pasada que la nueva distribución de contenidos ayuda a ordenar "el caos de la información" para facilitar a los lectores la "comprensión de la sociedad y proporcionarle las claves necesarias". Le Monde sale renovado al mercado un mes después de que Le Figaro sacara a los quioscos su nuevo modelo. La crisis de ventas que afecta a la prensa francesa no ha perdonado tampoco al diario de referencia en Francia, que en los últimos años ha visto descender el número de lectores. Así, su difusión h pasado de 415.000 ejemplares en 2001 a 380.592 en 2004, y las previsiones para el 2005 son negativas. La reciente ampliación de capital de la sociedad -que ha significado la aportación de 25 millones de euros del grupo español Prisa, otros 25 millones del grupo francés Lagardère y 2,5 millones de la editora del diario italiano La Stampa- y la renovación de la imagen pretenden impulsar el diario. |
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