|
El futuro de la infografía después de la guerra
Problemas, tendencias y consejos que podemos extraer de los ganadores de los últimos Premios Malofiej
POR JAVIER ERREA
La Guerra de Irak, durante la primavera pasada, constituyó una ocasión fantástica para que los departamentos de infografía aplicaran todo loque han podido aprender en esta década mágica, que arrancó con laprimera Guerra del Golfo en 1991. Diez años que han dado para mucho: sobre todo, para la autocrítica. Si miramos atrás en el tiempo, descubriremos que aquellos mapas yaquellos enormes despliegues de gráficos bélicos constituían en cierta medida un canto a la ingenuidad del novato: los diarios y revistas disponían por primera vez de una herramienta que había que explotar.
Y de verdad que lo hicieron. Es normal. A diferencia de hoy, eran los propios directivos de las redacciones los que querían más infografía, sin importar apenas la calidad del trabajo. Era cuestión de tener gráficos más grandes que la competencia. No había fotos de la batalla, salvo las estrictamente permitidas por el aparato propagandístico del ejército estadounidense, así que era el momento de la infografía, del juguete. Se vieron entonces los primeros megagráficos. Nacía la generación Mac y, con ella, los nuevos departamentos de infografía. ¡Con qué orgullo se mostraban a los rivales!
Mirados hoy esos gráficos, se descubren muchas exageraciones y más efectismo que rigor. Más de diez años después, el guerra de Irak, y antes con los atentados del 11 de septiembre de 2001 o con la guerra de Afganistán, muestra claramente un dominio mayor de la herramienta y menos ingenuidad. Lo que tiene su parte buena y su parte mala. Desde luego, los directores de los diarios se cuidan más ala hora de regalar espacio a sus infografistas. Eso alta a la vista. La infografía ha pasado a ser parte del paisaje habitual de una redacción, aquella efervescencia inicial se ha rebajado unos cuantos grados, hay indicios de que se ha perdido espacio cuantitativa y cualitativamente. Lo explicaban no hace mucho en una cumbre Malofiej gente como John Grimwade o Lucie Lacava. Pero también saltan a la vista algunos de esos mismos errores, los que se cometieron en 1991, como si en todo este tiempo las cosas hubieranavanzado más despacio de lo que creíamos. Y entonces puede que la advertencia de Mario Tascón, director de contenidos de Prisa.com en España, adquiera todo su vigor: La infografía ha muerto.
¿Cómo está la infografía hoy?
La pregunta no es retórica. Desde muchos departamentos siguen llegando ecos de lamento e incomprensión. Lo cierto es que en la mayoría de losdiarios medianos y pequeños, las secciones de infografía permanecen enla prehistoria. En ellos es habitual la figura del infografista único, ese chico para todo que en un día diseña páginas, ilustra la sección deopinión y aún tiene tiempo para hacer cinco o seis tablas. En los diarios grandes, con más medios, continúa sin embargo la discusión sobre el papel y el poder de decisión de los infografistas.
¿Se puede sacar alguna conclusión? Desde luego, una escasa sensibilidad por parte de las empresas y de los staff directivos, pero también una tendencia a la queja y una cierta pasividad por parte de los departamentos de infografía. Hemos probado de todo y hemos olvidado a nuestros lectores. Todo cambia: software, sociedad..., pero los infografistas nos hemos acomodado, decía entonces Tascón. Nos hemos convertido en funcionarios del gráfico. Trabajamos para ganar premios, no para nuestros lectores. Hacemos poca info y mucha grafía. Sinceramente, hacemos peores gráficos que hace una década, concluía unos de los pioneros de la infografía moderna en España. Lo malo es que también nombres como Nigel Holmes coincidían en el diagnóstico. En los últimos años, la calidad de los gráficos ha sido mediocre. Desafortunadamente, las modas dictan tendencias, y estamos más centrados en entretener que en informar, afirma Holmes.
Los Premios Malofiej 2003
El pasado mes de mayo se fallaban en la Universidad de Navarra, Pamplona, España, los 11 Premios Malofiej de Infografía, organizados por el Capítulo Español de la SND (SND-E) y la Facultad de Comunicación de la propia universidad. La Guerra de Irak obligó a posponer una cita que estaba prevista para marzo e hizo peligrar su celebración. Finalmente, el entusiasmo y la participación pudieron más que las bombas, y se conocían los nombres de los considerados Pulitzer de la infografíaperiodística.
No hubo sorpresas. La calidad inagotable del departamento de gráficos que dirige Charles Blow en The New York Times superó a todos los demás participantes (1.200 entradas correspondientes a 62 medios de 18 países) y uno de sus portafolios en la categoría de reportajes obtuvo el máximo galardón, el Best of Show, denominado aquí Premio Peter Sullivan enhonor del genial británico, precursor de la infografía moderna en The Sunday Times y fallecido en 1995. Ese portafolio sintetiza a la perfección el trabajo de The New York Times, que ya en 2002 obtuvo el Best of Show en el certamen anual convocado por la SND por el conjunto de sus trabajos sobre los sucesos del 11 de septiembre.
El Best of Show recaía por primera vez en más de veinte ediciones sobre gráficos, y no sobre diseño, fotografía o ilustración. Pero es que la calidad de esa cobertura era tanta que realmente hubiera sido injusto no reconocerlo de esa manera. Si en 2002 ese portafolio de The New York Times sobre el 11 de septiembre no ganó el Premio Peter Sullivan en la décima edición de los Malofiej se debió a que las normas del certamen obligaban a tomar la decisión por unanimidad, y hubo dos votos de diez que no apoyaron lacandidatura. Un año después, el jurado de la undécima edición y la modificación de las normas a concurso (el Premio Peter Sullivan seconcede a partir de este año por mayoría cualificada) repararon esa pequeña injusticia.
The New York Times obtenía no sólo el Best of Show sino un totalcuatro medallas de oro, tres de plata y tres de bronce, siendo elsegundo medio más premiado, sólo por detrás de El Mundo (España), queobtuvo cinco medallas de oro, tres de plata y ocho de bronce. En total, el jurado concedió 15 medallas de oro, 31 de plata y 51 de bronce, así como cuatro reconocimientos especiales.
Obtuvieron un reconocimiento especial del jurado La Voz de Galicia (España), por su fantástica cobertura del naufragio del Petrolero Prestige frente a las costas gallegas en noviembre de 2002; Fortune (USA), Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung (Alemania) y Globo.com (Brasil). Del total de 1.200 entradas, 1.100 correspondieron a categorías impresas y cien a categorías on line, donde arrasaron El Mundo
y El País, ambos de España.
Tendencias y lecciones
Del conjunto de trabajos presentados a concurso, podemos extraer algunos medios y algunas tendencias interesantes que ahora mismo marcan la pauta de la infografía periodística, y que convendría tener en cuenta a la hora de hacer balance del trabajo realizado durante la Guerra de Irak. Son estas cinco lecciones:
1. El prestigio, el rigor, la ausencia total de efectismo de The NewYork Times. La calidad de sus gráficos es apabullante. En ellos uno puede encontrar, por ejemplo, ecos de gráficos históricos (los diagramas de Snow o Minard, los cortes de barcos o edificios de LIllustration, los mapas de Richard Edes Harrison en Fortune, etc) en una relectura magnífica de los clásicos que el profesor Miguel Urabayen suelen mostrar en sus sesiones. Cada trabajo de este periódico, sea un despliegue a todo color o una pieza pequeña a 1 columna, es toda una lección de infografía: por su documentación periodística, por su sentido de la proporción, por su estilo basado en la sobriedad, por su consistencia tipográfica, por su eficacia, por su sencillez y facilidad de lectura
2. La nueva infografía alemana. Atención no sólo al diseño de Die Zeit o de la nueva edición dominical del Frankfurter Allgemeine, ya premiados por la SND en su último certamen, sino también al maravilloso estilo que muestran sus gráficos. El equipo que dirige Thomas Heumann en Frankfurt es un canto a la inteligencia, al sentido del humor y a la elegancia típicamente alemanes. Trabajos de enorme sencillez expositiva, y por eso mismo trabajos de una enorme complejidad en su elaboración previa para que lleguen cocinados y puedan ser fácilmente digeridos por el lector. Sin escatimar espacio, pero sin exagerar dimensiones.
3. La identidad es clave. Todo comenzó con Jaime Serra, ese genio absoluto que revolucionó el mundo de la infografía desde las páginas del diario Clarín en Buenos Aires. Su ballena franca destapó otra forma de hacer las cosas y estableció vínculos entre la infografía y el arte,entre la infografía y la calle, entre la infografía y el cómic. Otros han seguido su estela después, obsesionados sobre todo por salirse de larigidez del lenguaje habitual. Pues bien, desde ese paraíso de la música y el color que es Brasil llega ahora la demostración de las revistas Saúde y Superinteressante, ambas pertenecientes al grupo Abril, el mayor grupo editorial de ese país. Luiz Iria y su equipo, como en Veja Andreia Caires, presentan una serie de trabajos donde se unen la alegría, el ritmo, el vitalismo, la frescura, la creatividad (
) se unen al rigor en una demostración de saludable eclecticismo.
4. La nueva infografía española. Con pocos medios y mucha mayor presión de tiempo, los diarios españoles mantienen el tipo. El Mundo es ya un clásico desde hace más de una década, cuando Mario Tascón creó un equipo que ha marcado la pauta después en el resto de diarios. Pero las cosas más interesantes se están haciendo ahora mismo lejos de Madrid y Barcelona. Mucha atención al trabajo de La Voz de Galicia (con Xoán González y Manuela Mariño, entre otros), Diario de Sevilla (con Manuel Romero a la cabeza), y El Correo. En este último, Javier Zarracina y Fernando G. Baptista han desarrollado una línea de trabajo realmente ejemplar con un equipo de sólo tres infografistas. ¿Lecciones? Sobre todo, olfato para detectar lo que es importante y centrarse en eso, en lo prioritario. En los gráficos habituales, estilo consistente y sencillo, sin complicarse la vida; en las piezas de gran formato, esa sorpresa gráfica diaria que publica El Correo. Allí, lo importante es la atmósfera, el tono. No hay formatos prefijados sino que los gráficos se integran y hasta determinan la composición de la página porque se convierten en verdaderos protagonistas. Lo mejor de todo es que los reporteros y los editores están felices con ellos porque se dan cuentade que su trabajo luce más y mejor. A mi juicio, el mayor mérito de estos tres equipos está en la calidad de su tratamiento de las noticias de actualidad inmediata. Casi se podría decir que a menor tiempo, mejorresultado.
5. Las ganas de aprender de algunos pequeños. El Caribe, en República Dominicana, es un diario de circulación exigua (por debajo de los 10.000 ejemplares), pero su puesta en página en ocasiones especiales y sus gráficos representan un ejemplo para muchos otros diarios de dimensiones igualmente reducidas. El equipo que coordina José Manuel Medrano se ajusta a un libro de estilo muy claro, y como en el caso de losespañoles encuentra momentos para la expresividad sin límites. Como en tantas cosas, el tamaño no es lo importante.
¿Se muere la infografía entonces? Nigel Holmes lo tenía claro en una entrevista realizada hace sólo dos años: Mientras entendamos que nuestra misión es hacer que los hechos, los procesos y los datos sean más fácilmente entendibles, tendremos nuestro futuro asegurado. Pero si nos dejamos seducir por el último invento o la última moda y sobreactuamos, entonces los infografistas serán definitivamente marginados en las redacciones.
PROBLEMAS
1. Seguimos obsesionados con el tamaño.
2. Hacemos gráficos con demasiado texto.
3. Nos encantan los cuerpos pequeños y las tipografías condensadas.
4. Insistimos en los gráficos laberinto, volvemos locos al lector
5. Faltan formatos. Muchos gráficos publicado son sólo tablas o cuadros de apoyo. ¿Sabemos qué es un gráfico? ¿Lo hemos explicado bien?
6. Decoramos, rellenamos. Estamos deseosos de mostrar lo bien que dibujamos. Pero los errores y la falta de rigor son frecuentes. Eso nos resta autoridad en la redacción.
7. No aportamos valor añadido a lo que dice en su crónica el reportero. Repetimos los mismos datos.
8. La herramienta nos fascina... y nos ciega. Si podemos hacerlo en 3D, mejor.

CONSEJOS
1. En la duda, hazlo más pequeño. Quítale una columna.
2. Quita texto. Si no lo puedes decir sin apenas texto, recapacita. Aumenta un punto el tamaño de la tipografía que utilizas. Si puedes, evita las familias condensadas.
3. Cuida el detalle, especialmente los gráficos fijos: el tiempo, la bolsa...
4. Un gráfico, una idea. Simplifica. Evita lo accesorio.
5. Que tu gráfico tenga una ruta clara. John Grimwade habla siempre de la línea roja. Imprescindible no perderse.
6. Fuerza el formato. Haz tu gráfico más horizontal o más vertical. Te ayudará a ordenar las ideas y la ruta, y ganarás en expresividad. Introduce la perspectiva para romper los espacios rígidos y cerrados que te dan los editores.
7. Apaga el computador. Vuelve al lápiz. Pinta. Usa objetos de la vida cotidiana. La atmósfera, el tono, son fundamentales. Dale a cada gráfico el lenguaje que merece. Y no traiciones el tono de tu diario o revista.
8. ¿Lo puedes decir mejor con una foto?
9. Quita color.
10. La infografía es servicio. ¿Lo va a entender mejor el lector con tu gráfico? ¿Aportas algo a la información?
11. No pierdas el tiempo ni trates de llegar a todo. Sé sobrio y consistente en los gráficos estándar. Céntrate en lo que vale la pena: uno al día.
12. Olvídate de todo lo anterior si tienes una idea genial.

MÁS INFORMACIÓN
PDF del número de enero de 2004 de la revista Update de la SND con versión en inglés de este artículo. Descargar

|
|
|