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Cobertura del accidente del buque "Prestige"
Nueve claves para el éxito
JESÚS GIL, director de arte de La Voz de Galicia
1. Visión: de un temporal fuerte a la mayor catástrofe ecológica de Galicia
El 14 de noviembre amaneció con un temporal fortísimo en toda Galicia y en otras partes de España. En cierto modo sorprendió a todos (Protección Civil, gobiernos, fuerzas de seguridad, periodistas, etc), porque aunque se había anunciado mal tiempo los días anteriores nadie esperaba semejante violencia: los vientos de casi 100 kilómetros por hora habían provocado por la mañana en A Coruña la muerte de dos ancianas al desplomarse una grúa sobre su vivienda, en el País Vasco moría otra mujer en un suceso similar, carreteras cortadas, pequeñas inundaciones...
La Voz apuesta todos los días por una noticia tratada A Fondo, en las primeras páginas del periódico. Durante la jornada, el temporal se perfilaba como candidata para ocupar las primeras tres o cuatro páginas. Ya se había empezado a trabajar con esta idea, cuando, a las 5 de la tarde, nos llegó a la redacción la peor noticia: hay un petrolero con una brecha de agua en el corredor de Fisterra, a 50 kilómetros de la costa. Inmediatamente se formó un gabinete de crisis encabezado por el director y el director adjunto. El primer acierto de este gabinete fue valorar la importancia real del hecho: no es un simple barco accidentado, es una amenaza para toda la costa. Desde el titular de la primera página con el anuncio de la posible marea negra, hasta el gráfico explicando las características del fuel pesado, todo es anticipación. No sólo contamos la noticia, sino que ayudamos a los lectores a imaginarse el día después: no interesa tanto saber qué ha pasado, como qué va a pasar. El planillo se reestructuró para dedicar al temporal las primeras 14 páginas.
2. Organización de un equipo de especialistas
Si algo aprendimos en los diarios después del 11-S fue la capacidad de reacción, la flexibilidad para organizar un equipo de seguimiento con periodistas de diferentes secciones. En el equipo del Prestige, además de los redactores propios de la sección de Galicia, se sumaron otros, especializados en materias relacionadas: análisis político, economía, marítima, medio ambiente, reporteros; y más adelante dos personas de las redacciones locales de Ferrol y Santiago. Los ocho periodistas de Infografía iban rotando y al final todos colaboraron en el equipo (hubo días en que se publicaron tres y hasta cuatro gráficos sólo sobre el Prestige). El redactor-jefe de fotografía aportó panorámicas aéreas exclusivas. En total, cada día seguían el tema un equipo de 25 personas.
3. Una red informativa única: a 20 metros de la noticia
La gran diferencia de La Voz de Galicia respecto a sus competidores locales, es que es un periódico regional multilocal: difunde 110.000 ejemplares de media por toda la región con 14 ediciones. Con una red de 17 redacciones, y más de 300 periodistas, supone la mayor organización informativa de Galicia. Esta estructura permitió, por ejemplo, alquilar un pesquero en Ribeira para que un redactor y un fotógrafo se acercaran, en medio del temporal, a 20 metros del costado abierto del Prestige. Incluso se llegó a verificar los datos oficiales de la limpieza de playas sobre el terreno, enviando a los periodistas por toda la costa gallega. Diariamente los reporteros enviaban fotografías de cualquier punto del litoral. Un redactor comprobó personalmente el estado del fondo marino y las bateas de mejillones sumergiéndose con una cámara submarina. Otros acompañaron a los activistas de Greenpeace en el Rainbow Warrior, o desembarcaron junto a la Infantería de Marina de la Armada Española en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, o trabajaron una jornada completa limpiando chapapote con los voluntarios llegados desde todo el mundo.
4. Independencia política
La nota característica que más destaca el Presidente y Editor de La Voz de Galicia, Santiago Rey Fernández-Latorre, de su periódico, es la independencia respecto a cualquier tipo de presión política. Esto permitió a los periodistas gozar de una gran libertad para alabar los aciertos y denunciar las equivocaciones de los responsables, sin sectarismos, con elegancia, con respeto a las personas, buscando siempre la verdad y el servicio a los lectores. Esa libertad y confianza permitieron contar con un equipo altamente motivado.
5. Rigor y contraste: búsqueda de fuentes independientes
Todos los analistas coinciden en que el gran error del Gobierno con el Prestige fue infravalorar el problema. Quizá por esta razón su política de comunicación fue bastante opaca. Los primeros días, por ejemplo, el Gobierno facilitaba sólo la distancia del buque de la costa, pero en los gráficos de La Voz aparecían las coordenadas exactas gracias a la empresa Sertosa, propietaria del remolcador que trataba de salvar el Prestige. Los periodistas de La Voz buscaron, por tanto, fuentes independientes. Frente a los argumentos de los políticos, se contraponían los razonamientos de técnicos expertos (marineros mercantes, catedráticos de universidad, ingenieros...). El Instituto Hidrográfico portugués y el CEDRE francés (Centre of documentation, research and experimentations accidental on water pollution) fueron fundamentales para el seguimiento del barco primero, y de las manchas de fuel en el océano y la marea negra después.
6. Liderando la información
Mientras el Gobierno se preocupaba de negar las informaciones, La Voz trataba de adelantarse a los acontecimientos. El 25 de noviembre anunciaba que la segunda marea negra llegaría en cinco días (era el fuel derramado por el Prestige en el lugar del hundimiento). Efectivamente, el 1 de diciembre las primeras manchas eran ya visibles desde la costa, y el día 3 estaban presentes sólo los marineros para enfrentarse con la peor marea de la historia de Galicia. La labor heroica de la gente del mar esa jornada impidió que el fuel contaminara las Rías Baixas, una de las zonas con más riqueza pesquera de España.
7. El nuevo diseño puesto a prueba
En julio de 2002, La Voz estrenó un diseño nuevo, fruto de más de año y medio de investigación y trabajo. Supuso una apuesta por la flexibilidad, la jerarquía, los múltiples puntos de entrada a la información, los despieces para destacar cifras y declaraciones, el análisis en profundidad de las noticias... La cobertura del Prestige fue el examen final en el que nuevo diseño demostró que sus recursos son ilimitados. Las frases destacadas, por ejemplo, sirvieron para hacer patentes los errores de los políticos. Una de las páginas más comentadas fue la contraposición entre lo que dijo el Gobierno a un lado y lo que ocurrió en realidad al otro.
8. Compromiso con Galicia: el cronómetro de las promesas
El presidente del Gobierno, José María Aznar tardó un mes en ir a Galicia a conocer de primera mano los efectos de la marea negra. El Gobierno trató de paliar su falta de reacción con diversas promesas en noviembre y diciembre. La Voz, comprometida desde el principio en defender los intereses de los gallegos, las recopiló y añadió además las deudas históricas de Madrid con Galicia en materia de infraestructuras. Con toda esa información elaboró un panel de seguimiento: el cronómetro de las promesas. Junto a cada medida, se incluía la fecha de anuncio, el responsable de su cumplimiento y el plazo. La Voz busca que Galicia salga de la crisis mejor de lo que estaba antes.
9. Productos con valor añadido para el lector
Todos los gallegos tenían conciencia de estar viviendo un momento histórico. La Voz publicó dos revistas, Ola Negra y Los héroes del 13-N, para recopilar todos los acontecimientos y para ofrecer un análisis más profundo. Ola Negra incluía la información hasta la llegada de la primera marea negra a la costa. Los héroes del 13-N contaba la lucha de los marineros contra la segunda y la tercera marea.

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